Invasión de los territorios y protección a Bosawas preocupan a obispo católico

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El obispo también reconoció que el Gobierno Sandinista está llevando el desarrollo en la Costa Caribe

La invasión de los territorios indígenas en la Costa Caribe, la protección de la reserva Bosawas son las principales preocupaciones que hoy en día tiene Monseñor Pablo Schmitz Simon, administrador Apostólico de la Diócesis de Siuna, que le dio 50 años de su vida a evangelizar en la Costa Caribe.

Lo anterior fue expresado por Monseñor Pablo Schmitz durante un merecido homenaje que hizo el Gobierno de Nicaragua en Siuna donde recibió reconocimientos y regalos de los alcaldes del Triángulo Minero, delegado presidencial y los delgados de las instituciones del estado, así como los jefes de la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua.

El monseñor católico, dijo que su mayor preocupación es como hoy “el pueblo miskito y mestizo pueda vivir en unión y comunión, en sanación que para mí es un término religioso no socioeconómicos político sino un cambio de corazón y allí las iglesias tenemos que jugar un papel muy importante para ayudar a la feligresía de tener el cambio de corazón porque los que han comprado tierras no van a devolverlos es obvio, pero tampoco hay que empujar al pueblo miskito al mar” afirmó el religioso.

El monseñor dijo que los miskito no tienen agallas para vivir como los peces en el mar, pero es importante vivir como hermanos, respetando la cultura, de cada uno.

El tema de la invasión de los territorios indígenas ha provocado un conflicto entre indígenas y mestizos que mantiene en tensionamiento varias comunidades indígenas.

Sobre esto recordó a las hermanas capuchinas de madre divino pastor llegaron a Bluefields hace 100 años estaban dando clases a niños en español, pero algunos solo hablaban solo inglés entonces le daban clases solo a las personas que habla inglés, yo creo que tenemos que tener la misma actitud de ayudar a los marginados sean miskitos o mestizos, sean pobres contra pobres peleando eso no es la respuesta.

Monseñor Schmitz, dijo que los liderazgos de los dos lados, juegan un papel importante para dirigir y guiar al pueblo para que puedan ser caudillos que sepan cómo llevar el pueblo según el mandamiento de Dios y de Cristo, amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo.

Monseñor Pablo dijo que la protección a la Reserva Bosawas es otra de las preocupaciones, para dejar un legado a los hijos y nietos, quien recordó que cuando viajaba en la Nica en los años 70 esta era una zona muy montañosa.

RECONOCE INVERSION DEL GOBIERNO

El monseñor Pablo también reconoció las inversiones que ha hecho el gobierno de Nicaragua en materia de Carreteras, energía, escuelas, puestos de salud, en el Caribe Nicaragüense.

Pero además dijo que fue en el primer Gobierno sandinista que se construyó el puente Mulukuku sobre el rio Tuma que hizo la conexión del Norte y Sur.

“Este puente fue construido por el gobierno sandinista que conecto el norte y el Sur que no existía por los grandes ríos que habían” afirmó Schmitz Simon.

“Es increíble ahora como está cambiando antes de Boaco a Rio Blanco, Siuna se hacía en 12 horas y ahora eso ha cambiado” afirmó el monseñor Pablo.

El PERDON SU MAYOIR SATISFACCION

El monseñor Pablo Schmitz dijo que después del atentado que sufrió en 1990, después de 12 a 15 años cuando estuvo en Siuna para bendecir una iglesia en La Luz llego una delegación del ojo de agua, que llegaron a pedirle perdón por que algunas personas dieron albergue a esos hombres y varios de sus hombres participaron en el atentado donde murieron la dos hermanas Maureen Courtney y Teresa Rosales, y resultaron heridos la hermana Francisco Colomer y él.

El Monseñor Pablo recuerda que la delegación pidió una penitencia porque consideraron que era un gran pecado que había pasado, y propusieron hacer un viacrucis desde Siuna hasta Ojo de Agua, pero él les dijo que eso era muy largo y les dijo que mejor lo hicieron del Ojo de Agua hasta Coperna y desde entonces la comunidad sentía su pecado comunitario por que participaron miembros de su comunidad.

Monseñor Pablo Schmitz Simon, ha desempeñado diferentes cargos en la Costa Caribe dentro de la Iglesia Católica, fue obispo auxiliar del Vicariato de Bluefields, luego tras la muerte de Monseñor Salvador Shlaefer fue nombrado Obispo del vicariato de Bluefields y posteriormente nombrado Obispo de la Diócesis de Bluefields y posteriormente Administrador Apostólico de la Diócesis de Siuna, tras fallecer el Monseñor David Zuwiec Sidor.

En la actualidad de es Administrador Apostólico de la Diócesis de Siuna, cargo que deberá entregar en junio del 2021, cuando sea instalado y consagro como obispo de la diócesis de Siuna Monseñor Isidoro del Carmen Mora Ortega quien ha sido nombrado por el papa Francisco como el segundo obispo de la Diócesis de Siuna y Sucesor de Monseñor David Ziwiec.   

Invasion of territories and protection of Bosawas concern Catholic bishop

The bishop also recognized that the Sandinista government is leading development in the Caribbean Coast

The invasion of indigenous territories on the Caribbean Coast, the protection of the Bosawas reserve are the main concerns that Monsignor Pablo Schmitz Simon, Apostolic Administrator of the Diocese of Siuna, has today, who gave him 50 years of his life to evangelize in the Caribbean Coast.

The above was expressed by Monsignor Pablo Schmitz during a well-deserved tribute that the Nicaraguan Government made in Siuna where he received recognitions and gifts from the mayors of the Mining Triangle, presidential delegate and the delegates of the state institutions, as well as the chiefs of the Police National and the Nicaraguan Army.

The Catholic Monsignor said that his greatest concern is how today “the Miskito and mestizo people can live in union and communion, in healing, which for me is a religious term not socio-economic political but a change of heart and there the churches have to play a A very important role in helping the congregation to have a change of heart because those who have bought land are not going to give it back. It is obvious, but neither is it necessary to push the Miskito people into the sea, ”said the religious.

The monsignor said that the Miskito do not have the guts to live like fish in the sea, but it is important to live as brothers, respecting each other’s culture.

The issue of the invasion of indigenous territories has caused a conflict between indigenous and mestizo that keeps several indigenous communities in tension.

About this, he recalled the Capuchin sisters of Madre Divino Pastor, they arrived in Bluefields 100 years ago, they were teaching children in Spanish, but some only spoke only English, so they only taught English-speaking people, I think we have to have the The same attitude of helping the marginalized, whether they are Miskitos or mestizos, whether they are poor against the poor, fighting that is not the answer.

Monsignor Schmitz said that the leaderships of both sides play an important role in directing and guiding the people so that they can be leaders who know how to lead the people according to the commandment of God and Christ, love God above all things and to the neighbor as to himself.

Monsignor Pablo said that the protection of the Bosawas Reserve is another concern, to leave a legacy to the children and grandchildren, who recalled that when he traveled in Nica in the 70s this was a very mountainous area.

RECOGNIZES INVESTMENT FROM THE GOVERNMENT

Monsignor Pablo also recognized the investments that the Nicaraguan government has made in the areas of roads, energy, schools, health posts, in the Nicaraguan Caribbean.

But he also said that it was in the first Sandinista government that the Mulukuku bridge was built over the Tuma river that made the connection of the North and South.

«This bridge was built by the Sandinista government that connected the North and the South that did not exist because of the great rivers that they had,» said Schmitz Simon.

«It is incredible now how it is changing before from Boaco to Rio Blanco, Siuna was done in 12 hours and now that has changed,» said Monsignor Pablo.

FORGIVENESS YOUR MAYOIR SATISFACTION

Monsignor Pablo Schmitz said that after the attack he suffered in 1990, after 12 to 15 years when he was in Siuna to bless a church in La Luz, a delegation from the water hole arrived, who came to ask forgiveness because some people gave shelter Those men and several of their men participated in the attack in which two sisters Maureen Courtney and Teresa Rosales were killed, and he and Sister Francisco Colomer were wounded.

Monsignor Pablo recalls that the delegation requested a penance because they considered that it was a great sin that had happened, and they proposed to make a Stations of the Cross from Siuna to Ojo de Agua, but he told them that it was too long and told them that they had better Ojo de Agua to Coperna and since then the community felt their community sin because members of their community participated.

Monsignor Pablo Schmitz Simon, has held different positions in the Caribbean Coast within the Catholic Church, he was auxiliary bishop of the Vicariate of Bluefields, then after the death of Monsignor Salvador Shlaefer he was appointed Bishop of the Vicariate of Bluefields and later appointed Bishop of the Diocese of Bluefields and later Apostolic Administrator of the Diocese of Siuna, after the death of Monsignor David Zuwiec Sidor.

He is currently the Apostolic Administrator of the Diocese of Siuna, a position that he must deliver in June 2021, when Monsignor Isidoro del Carmen Mora Ortega is installed and consecrated as bishop of the diocese of Siuna, who has been appointed by Pope Francis as the second bishop of the Diocese of Siuna and Successor of Monsignor David Ziwiec.

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