Lo que inició como una mañana habitual en la comunidad de La Potranca, en el municipio de Rosita, se transformó en una tragedia que hoy enluta a dos familias nicaragüenses. Tras varias horas de lucha por su vida en un centro asistencial, se confirmó el fallecimiento de Evelin Vega, de 43 años, quien se convierte en la segunda víctima mortal del aparatoso accidente de tránsito ocurrido este martes.
Evelin Vega era la propietaria de la vivienda que fue violentamente impactada por una camioneta que circulaba sobre la vía principal. Según los reportes de los testigos y las autoridades en la zona, el vehículo perdió el control por razones que aún se investigan, saliéndose de la carretera e impactando de forma directa contra la estructura de la casa.
El choque fue de tal magnitud que provocó el colapso parcial de la vivienda, atrapando y lesionando gravemente a la mujer mientras se encontraba en su hogar.
Un escenario devastador
En el lugar del siniestro, la escena era desoladora. El primer fallecido fue identificado como Pablo Damián Calero Ruiz, de 49 años, quien viajaba en la camioneta y perdió la vida de manera instantánea producto del fuerte impacto contra la sólida estructura de la casa.

Inmediatamente ocurrido el percance, la solidaridad de los vecinos del sector no se hizo esperar. Los pobladores acudieron con herramientas y manos para intentar auxiliar a las víctimas entre los escombros y el metal retorcido, mientras daban aviso a las autoridades de emergencia.
Respuesta de emergencia y desenlace
Al sitio se desplazaron con prontitud equipos de la Cruz Blanca Nicaragüense y del Benemérito Cuerpo de Bomberos. Los paramédicos brindaron atención prehospitalaria de urgencia y lograron estabilizar momentáneamente a Vega para su traslado hacia un hospital cercano.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos incansables del personal médico, las lesiones internas resultaron fatales, confirmándose su deceso poco tiempo después de su ingreso.
Investigaciones en curso
Agentes de la especialidad de Tránsito de la Policía Nacional se encuentran realizando el peritaje correspondiente en el kilómetro del accidente. Hasta el momento, las autoridades no descartan ninguna hipótesis: desde un desperfecto mecánico en el sistema de frenos o dirección, hasta el exceso de velocidad o el estado de la vía.
Este suceso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las familias que residen a orillas de las carreteras principales en las zonas rurales del país. La cercanía de las viviendas a las vías de alto tráfico representa un riesgo latente que, en esta ocasión, ha cobrado la vida de dos personas y dejado una vivienda con severos daños.
