Una jornada de luto y dolor se vivió este domingo en el municipio de Siuna, tras registrarse dos fatales accidentes de tránsito que cobraron la vida de dos ciudadanos y dejaron personas lesionadas. La irresponsabilidad al volante, vinculada principalmente al estado de ebriedad, continúa siendo el factor detonante de estas tragedias que hoy empañan a las familias nicaragüenses en la región.
Fatalidad en Puente Labú
Cerca de las 10:45 de la noche, se registró un fuerte impacto en el sector de Puente Labú, jurisdicción de Siuna. En este punto, el ciudadano Noel Picado Girón, de 36 años y originario del barrio José Manzanares, perdió la vida de forma instantánea. Según reportes preliminares, Picado conducía una motocicleta en estado de ebriedad cuando impactó contra un semoviente (canino) que se cruzó en la vía.
Debido al exceso de velocidad y la falta de control, los ocupantes de la moto salieron catapultados a una distancia aproximada de 200 metros. Junto a la víctima mortal viajaba como pasajera María Hernández Salina, de 38 años, habitante del barrio Gilberto Romero, quien resultó con una fractura de gravedad y fue auxiliada por unidades de emergencia.
Tragedia en Ojo de Agua
Horas antes, la comunidad de Ojo de Agua fue escenario de otro choque frontal entre dos motocicletas. En este suceso falleció el destacado militante y profesional del derecho, Elthon Antonio Mairena Lagos. El informe detalla que el ciudadano Francisco Javier Urbina Martínez, quien conducía bajo los efectos del alcohol, invadió el carril contrario, provocando la colisión que terminó con la vida del joven dirigente sandinista.
Llamado a la prevención y la vida
Ante este incremento de fatalidades, la Policía Nacional y el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional refuerzan su campaña permanente de prevención de accidentes en toda la Costa Caribe. Las autoridades mantienen operativos constantes en las principales vías, llevando un mensaje firme: respetar las señales de tránsito y no conducir bajo los efectos del alcohol.
La institución del orden reitera que la seguridad vial es una responsabilidad compartida. Conducir con precaución no solo protege la vida del conductor, sino la de peatones y pasajeros, evitando que más hogares nicaragüenses sigan sufriendo por causas que pueden ser prevenidas con prudencia y amor a la vida.
