En un ambiente de desbordante alegría revolucionaria y compromiso cristiano, socialista y solidario, las familias de la Costa Caribe Norte de Nicaragua vivieron este lunes un hito de trascendencia histórica con la inauguración del Hospital Regional «Sandino Nuevo Amanecer». El acto, que coincidió con el legado inmortal del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, se convirtió en una verdadera fiesta de los pueblos originarios y afrodescendientes.

Desde tempranas horas, un mar de gente proveniente de las comunidades más distantes, incluyendo una masiva movilización del Triángulo Minero (Siuna, Rosita y Bonanza), abarrotó las cercanías de la nueva infraestructura. Con banderas, cantos y danzas tradicionales, los protagonistas celebraron el cumplimiento de un sueño que por décadas fue negado por gobiernos neoliberales y que hoy es una realidad gracias al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.

Este «Gigante del Caribe», considerado el hospital más grande y moderno de Centroamérica en la zona costera, cuenta con más de 18,000 metros cuadrados y equipamiento de última tecnología, incluyendo tomógrafos de 160 cortes, cámaras hiperbáricas y modernas salas de hemodiálisis. La obra representa una inversión superior a los 100 millones de dólares, garantizando salud gratuita y digna para más de 500,000 habitantes de la región.
Durante el evento, se destacó que esta obra no es solo cemento y tecnología, sino un acto de justicia social para los pueblos Miskitos, Mayangnas y Afrodescendientes, quienes ahora cuentan con atención especializada sin tener que viajar largas distancias hacia la capital. «Es un nuevo amanecer para nuestras familias, donde la paz es el camino y la salud es un derecho restituido», expresaron líderes comunitarios.
Con este paso firme, Nicaragua continúa transformando la calidad de vida en la Costa Caribe, integrando la modernidad con el respeto a la interculturalidad, bajo el sol de libertad que ilumina estas nuevas victorias del Pueblo presidente.
