una vistosa y colorida caminata que recorrió las principales calles del municipio, la comunidad educativa de Siuna junto a las familias caribeñas se desbordó para conmemorar el Día Nacional del Huipil. La marcha, cargada de fervor patriótico y tradición, contó con la participación de niños, jóvenes y adultos desde los niveles de primaria, secundaria y educación universitaria, quienes lucieron orgullosamente el traje tradicional.
El alegre recorrido inició desde la Estación de Bomberos de Siuna con destino a la histórica Plaza Carlos Fonseca. Durante el trayecto, el ambiente estuvo amenizado por las melodías del folclor nacional y los ritmos emblemáticos del Caribe nicaragüense, contando con el acompañamiento de autoridades locales y departamentales.
El alcalde municipal, Cro. Marvin Polanco Morales, expresó el júbilo de la comunidad durante la actividad: «Estamos muy alegres celebrando el Día Nacional del Huipil. Nos sentimos contentos porque en Nicaragua hay culturas diversas y cada una celebra sus trajes culturales y afrodescendientes. ¡Hoy que viva el huipil, que viva el pueblo afrodescendiente, que vivan los pueblos caribeños, que viva el comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo!».
Por su parte, la Cra. Yamileth Roque Talavera, secretaria política departamental del FSLN en el Triángulo Minero, destacó la significación de la fecha: «En Siuna participamos en la marcha y los bailes donde se manifiestan los trajes del huipil de nuestras diferentes culturas del Caribe. Esta es la alegría de vivir en paz; portar estos trajes nos permite reconocer las raíces de nuestro país y recordar a nuestros antepasados. El huipil es un referente y un orgullo nacional».
Finalmente, Milder Rojas Joyas, coordinador departamental de la Juventud Sandinista, reafirmó el compromiso de las nuevas generaciones: «Hoy la juventud conmemora la identidad de nuestros pueblos que tienen raíces ancestrales que se fortalecen cada día. Este gran desfile representa nuestro avance en cultura y tradición a nivel nacional e internacional, manteniendo vivo este patrimonio inmaterial que debemos transmitir a las futuras generaciones».
