En una jornada épica para el deporte nacional, la Selección de Beisbol de Nicaragua consiguió una victoria trascendental de 6-5 sobre la potencia de Cuba en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Con este triunfo brillante, el conjunto pinolero asegura su boleto a la gran final, donde disputará la medalla de oro ante el seleccionado de Panamá.
El mánager Sandor Guido depositó una enorme responsabilidad en el joven abridor costeño Álvaro Amador, orgullo de los Mineros del Caribe y del municipio de Siuna. El estelar lanzador dio muestras de su calidad y temple sobre el montículo al mantenerse firme ante una de las alineaciones más exigentes y laureadas del continente, demostrando que figuraba como una pieza clave en los planes del cuerpo técnico nacional.
Amador completó una labor de 2 entradas y 2 tercios. En el primer episodio, dominó a Yoelqui Guilbert con elevado al derecho y a Luis Mateo por la vía 43, antes de recibir un jonrón solitario de Yoel Yanqui por el jardín izquierdo que puso el juego 1-0. Cerró el inning retirando a Yasiel González por la ruta 63.
Para la segunda entrada, dominó a Leonel Moas con una rola a sus propias manos. Pese a permitir imparable de José Noroña y dar base por bolas a Henry Quintero —lo que provocó la visita del coach Lenin Picota—, Amador dominó a Yulieski Remón para colgar el cero. En el tercer episodio ponchó a Mateo, pero tras otorgar un boleto y permitir un doble remolcador a Yanqui, el descontrol obligó a Guido a llamar desde el bullpen a Bryan Torres.
Torres asumió el relevo con categoría y terminó acreditándose la victoria. El trabajo de Amador aportó al triunfo nicaragüense y representa un paso decisivo en su consolidación internacional, reafirmando el talento costeño en el beisbol.
